• María Bermejo

La curiosa historia del Sofá Chesterfield

Actualizado: ene 29

Puede parecer que la tiranía de las apariencias es exclusiva de nuestra sociedad actual pero… ¿Cómo te quedarías si te digo que uno de los sofás más famosos del mundo fue un alarde de clasismo de un conde británico obsesionado con que su personal de servicio mantuviera la corrección postural y unos uniformes impecables?


vía: El Mueble


Te he hablado en esta sección sobre el producto de diseño con más éxito del mundo. También te he contado por qué la Lámpara Arco es el icono del diseño italiano. Esta semana, nos vamos a Inglaterra para hablar del sofá que llegó a ser famoso tras haberse convertido en el mueble exclusivo donde se sentaban las élites de los clubs privados de Londres, en los que sólo podían entrar hombres.


La inspiración.

No se sabe con exactitud si fue a finales del siglo XVIII o a principios del XIX cuando se creó el primer sillón Chester. Lo que sí se sabe es que el cuarto Conde de Chesterfield, mecenas de Voltaire y preocupado en exceso por las apariencias, mandó construir esta pieza a un ebanista local porque consideraba que los sillones de la época no permitían a los hombres mantener una postura erguida y, al mismo tiempo, hacer que la vestimenta o el uniforme luciera con pulcritud. A partir de ese momento, adquiere gran fama entre los caballeros de la época, y llega a estar presente en los ambientes más elitistas y exclusivos de Londres: los clubes que sólo permitían la entrada a hombres. El sillón comenzó a considerarse como el summum del estilo de refinado hasta llegar a nuestros días convertido en una pieza icono imprescindible en muchos diseños de interiores.


vía: Kenay Home


El diseño.

Es el emblema del estilo clásico inglés y podría considerarse eminentemente masculino. El sofá se diseñó inicialmente en piel y estaba compuesto por un asiento donde brazos y respaldo se encontraban a la misma altura para favorecer una correcta postura al estar sentado. En su creación, además, se elaboró el primer capitoné de la historia, un respaldo salpicado de botones hundidos, que le da su aspecto tan característico. El Chester es un sofá que, como los buenos vinos, mejora con la edad. Y no, no me refiero a las mil y un versiones que se han hecho después de él. Me refiero a la increíble capacidad del cuero para envejecer terriblemente bien aportando al diseño, que ya de por si es inmejorable, un valor altísimo.


Llévatela a casa.

El sofá Chesterfield está de moda y podemos encontrarlos en los ambientes más eclécticos. El auge de los estilos retro, vintage, etc. han contribuido a que esto sea así. Es fácil verlo en películas o series famosas (¿Quién no se acuerda de verlo en Friends?), también como telón de fondo en videos musicales o sesiones de fotos con modelos famosas. Actualmente, existen en el mercado muchas opciones tanto en diseño como en precio. Puedes encontrarlos en cuero, en tela y en infinidad de colores. Si deseas hacerte con uno vintage siempre puedes optar por buscarlo en mercadillos o rastros aunque en tiendas como Portobello Street o Maisons du Monde tienen a la venta versiones actuales muy conseguidas.





















vía: Decoratrix


Sabías que...

… este sofá nació con el fin de ser incómodo y después se utilizó para que las visitas fueran breves? “Es un sofá para visitas incómodas e invitados no queridos; es estético, glamuroso, emocional, clásico, robusto, atractivo, pero no ergonómico; es como comparar un coche clásico con uno moderno”, dice Javier Llaneza, presidente de la Asociación Española de Ergonomía.


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